03/XI/06

Frecuentemente, al mirar mi reflejo en el espejo lo pregunto…
¿Quién soy?
…Busco la respuesta en esas pupilas dilatadas y oscuras que si bien, a diario me devuelven la mirada, advierto en esta ocasión profundas y desconocidas y que al permanecer fijas me muestran el pasado vivido. Una y otra vez, respiro profundo y cuando por fin parece que encuentro algo, el inevitable “parpadeo” me devuelve abruptamente a la realidad delante del cristal.
El acta de nacimiento da fe legal de que mi nombre es Miguel Angel Sánchez Paredes, que vi la luz del día por primera vez, el sábado 6 de Noviembre de 1982 a las 10:25hrs. y que soy hijo de Miguel Angel Sánchez y María Guadalupe Paredes.
Soy ciudadano mexicano, y radico desde entonces en la capital del país.
Esta es una pregunta sumamente subjetiva, intuyo que el hecho de escribir en este espacio, es con el objetivo de advertir quien estoy siendo.
…Finalmente, quien soy, no es exactamente quien fuí, así como no será un reflejo exacto de quien llegaré a ser…
¿Cómo responder semejante pregunta?, ¿como identificar la línea que la separa del ¿Como soy? y el ¿Qué soy?..., o más aún, ¿Cómo estar seguro de que no atiendo únicamente a mi propia percepción?, la cual seguramente difiere de la que tienen los demás, ¿debería importarme esto último?.
Bien pues, lo intentaré.
Soy egresado de la licenciatura de Relaciones Internacionales de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, en la Universidad Nacional Autónoma de México (Generación 2000-2005), estudié inglés en el Instituto de Idiomas Harmon Hall y tomé el curso de Enseñanza del Idioma, … esto empieza a sonar a currículum... creo que no va por ahí el asunto…
Pertenezco al Escultismo desde mi niñez; hoy no porto uniforme, ni poseo una matricula, y pese a no haber logrado una Insignia Terminal, creo que he visto el máximo honor al que podía conducirme y que por cierto se encuentra fuera de él…
De este obtuve un gusto por la vida al aire libre, el campismo y los deportes de contacto, así como “la introducción” al estudio e interpretación de los códigos de honor y las rutas del buen ser, la iniciación al conocimiento de las bases de la caballería…, cada vez que puedo, al mirar las cicatrices de aquellos encuentros no puedo menos que emanar un suspiro que denota un deseo imposible de volver a aquellos días…
Soy uno pues, que por su formación profesional gusta de lecturas con contenido político social internacional, algo de filosofía e historia nunca están de más, acostumbrado al estudio a través del conocido método científico…admito que el área de las físico – matemáticas no es mi fuerte, empero, lejos de generar mi hastío, son ramas que tienen mi más profundo respeto y de las cuales a un nivel quizá inferior (por mi grado de comprensión de la materia), pretendo obtener un enfoque alternativo para observar y entender de manera distinta la realidad (tangible) en la que estamos sumergidos.
Me considero una persona abierta al espiritualismo, cristiano católico de nacimiento, no obstante la razón “empírica” con la que he sido dotado hasta ahora. Busco la luz que emana de los rincones del alma, en el añublo que presupone el punto de encuentro entre el conciente y el inconciente, busco la conciliación entre la miopía del método científico y el aparente absurdo del rito religioso…
En música mi gusto es variado, pasa por el rock en inglés y en español, hasta el New Age, me fijo mucho en las letras, aunque las melodías por si mismas dicen más aún…en este sentido, la música de gaita tiene mi preferencia, si bien confieso que mi oído no está lo suficientemente educado para distinguir los distintos ritmos que la expresan.
Si fuera menester describirme en estos momentos con una palabra, lo haría con la de “aprendiz”, cada día procuro aprender algo nuevo, dice una vieja canción cuya estrofa refleja una gran verdad, que “el mejor día es en el que el alma tiene hambre y sed”. En este espacio intentaré dar fe de ello, es decir, del aprendizaje que emane de cada uno de los roles que he asumido en esta sociedad.
Supongo que con esto he logrado responder a penas parcial y míseramente la interrogante, empero el simulacro me ha llevado a comprender que se trata de una que día con día develamos, en actitudes, sentimientos, acciones, y pensamientos. Esto puede ser inestable ciertamente, en la medida en que nuestros valores básicos y la concepción personal que tenemos de nosotros mismos no sean lo suficientemente sólidos, es conocimiento interno…más allá de los adornos y defectos que pueden representar a nuestro reflejo, las ilusiones del éxito y fracaso cotidiano, el inevitable deseo y los siempre presentes miedos y ansiedades, todo lo cual, finalmente nos desvía en ese momento breve y puro de introspección.
… el inevitable “parpadeo” frente al espejo…
…es esa parte del cristal que no refleja pero observa, el que sabe ver el fondo, la esencia del ser que mira desde fuera buscando conocer y aprender del reflejo interno…
Soy Miguel Ángel Sánchez Paredes
...¿quien eres tú?...
Frecuentemente, al mirar mi reflejo en el espejo lo pregunto…
¿Quién soy?
…Busco la respuesta en esas pupilas dilatadas y oscuras que si bien, a diario me devuelven la mirada, advierto en esta ocasión profundas y desconocidas y que al permanecer fijas me muestran el pasado vivido. Una y otra vez, respiro profundo y cuando por fin parece que encuentro algo, el inevitable “parpadeo” me devuelve abruptamente a la realidad delante del cristal.
El acta de nacimiento da fe legal de que mi nombre es Miguel Angel Sánchez Paredes, que vi la luz del día por primera vez, el sábado 6 de Noviembre de 1982 a las 10:25hrs. y que soy hijo de Miguel Angel Sánchez y María Guadalupe Paredes.
Soy ciudadano mexicano, y radico desde entonces en la capital del país.
Esta es una pregunta sumamente subjetiva, intuyo que el hecho de escribir en este espacio, es con el objetivo de advertir quien estoy siendo.
…Finalmente, quien soy, no es exactamente quien fuí, así como no será un reflejo exacto de quien llegaré a ser…
¿Cómo responder semejante pregunta?, ¿como identificar la línea que la separa del ¿Como soy? y el ¿Qué soy?..., o más aún, ¿Cómo estar seguro de que no atiendo únicamente a mi propia percepción?, la cual seguramente difiere de la que tienen los demás, ¿debería importarme esto último?.
Bien pues, lo intentaré.
Soy egresado de la licenciatura de Relaciones Internacionales de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, en la Universidad Nacional Autónoma de México (Generación 2000-2005), estudié inglés en el Instituto de Idiomas Harmon Hall y tomé el curso de Enseñanza del Idioma, … esto empieza a sonar a currículum... creo que no va por ahí el asunto…
Pertenezco al Escultismo desde mi niñez; hoy no porto uniforme, ni poseo una matricula, y pese a no haber logrado una Insignia Terminal, creo que he visto el máximo honor al que podía conducirme y que por cierto se encuentra fuera de él…
De este obtuve un gusto por la vida al aire libre, el campismo y los deportes de contacto, así como “la introducción” al estudio e interpretación de los códigos de honor y las rutas del buen ser, la iniciación al conocimiento de las bases de la caballería…, cada vez que puedo, al mirar las cicatrices de aquellos encuentros no puedo menos que emanar un suspiro que denota un deseo imposible de volver a aquellos días…
Soy uno pues, que por su formación profesional gusta de lecturas con contenido político social internacional, algo de filosofía e historia nunca están de más, acostumbrado al estudio a través del conocido método científico…admito que el área de las físico – matemáticas no es mi fuerte, empero, lejos de generar mi hastío, son ramas que tienen mi más profundo respeto y de las cuales a un nivel quizá inferior (por mi grado de comprensión de la materia), pretendo obtener un enfoque alternativo para observar y entender de manera distinta la realidad (tangible) en la que estamos sumergidos.
Me considero una persona abierta al espiritualismo, cristiano católico de nacimiento, no obstante la razón “empírica” con la que he sido dotado hasta ahora. Busco la luz que emana de los rincones del alma, en el añublo que presupone el punto de encuentro entre el conciente y el inconciente, busco la conciliación entre la miopía del método científico y el aparente absurdo del rito religioso…
En música mi gusto es variado, pasa por el rock en inglés y en español, hasta el New Age, me fijo mucho en las letras, aunque las melodías por si mismas dicen más aún…en este sentido, la música de gaita tiene mi preferencia, si bien confieso que mi oído no está lo suficientemente educado para distinguir los distintos ritmos que la expresan.
Si fuera menester describirme en estos momentos con una palabra, lo haría con la de “aprendiz”, cada día procuro aprender algo nuevo, dice una vieja canción cuya estrofa refleja una gran verdad, que “el mejor día es en el que el alma tiene hambre y sed”. En este espacio intentaré dar fe de ello, es decir, del aprendizaje que emane de cada uno de los roles que he asumido en esta sociedad.
Supongo que con esto he logrado responder a penas parcial y míseramente la interrogante, empero el simulacro me ha llevado a comprender que se trata de una que día con día develamos, en actitudes, sentimientos, acciones, y pensamientos. Esto puede ser inestable ciertamente, en la medida en que nuestros valores básicos y la concepción personal que tenemos de nosotros mismos no sean lo suficientemente sólidos, es conocimiento interno…más allá de los adornos y defectos que pueden representar a nuestro reflejo, las ilusiones del éxito y fracaso cotidiano, el inevitable deseo y los siempre presentes miedos y ansiedades, todo lo cual, finalmente nos desvía en ese momento breve y puro de introspección.
… el inevitable “parpadeo” frente al espejo…
…es esa parte del cristal que no refleja pero observa, el que sabe ver el fondo, la esencia del ser que mira desde fuera buscando conocer y aprender del reflejo interno…
Soy Miguel Ángel Sánchez Paredes
...¿quien eres tú?...
